El callejón floral (3º parte)

Primera y segunda parte.


El callejón floral, ese lugar de verde cubierta y de gran biodiversidad. Tiene uno de los mejores climas de todo el planeta y dos flores representativas. Pero la reciente e inexplicable declaración de guerra entre las flores pueden cambiar esto para mal.

Al este se encuentra la cordillera Roja, una cadena montañosa más baja que su vecina, pero potencialmente mucho más peligrosa por sus volcanes en actividad. En la actualidad hay 5 de ellos. Los demás están inactivos, pero como siempre dicen, ¡nunca se sabe! Este es el hogar de las morandas: flores de pétalos rojos y tallo corto que crecen casi al ras del suelo y calientan su entorno. Si bien no queman, pueden derretir un cubo de hielo puesto a diez centímetros de distancia. Su calor es del agrado de insectos y animales de sangre fría, pero es molesto para los de sangre caliente en verano.

Sus intensos colores y su aire abrigador les valió el favor de los primeros humanos que llegaron al valle. Por eso es que llevaron varios ejemplares a otros pueblos, lo que aumentó su número de hábitats.

Hace algunos años y después de varias riñas, morandas y fruandas acomodaron sus hábitats al compás de las estaciones. En verano las morandas ocupaban el centro mientras las fruandas lo ocupaban en invierno. El ciclo se repetía cada año de forma invariable y servía a los demás seres vivos para acomodar su calendario estacional.

El valle fue un lugar próspero y tranquilo. El lugar perfecto para que se funde un pueblo humano que en poco tiempo se convirtió en una enorme ciudad de 15 millones de habitantes. Las flores quedaron relegadas a los márgenes, pero seguían viviendo tranquilas.

Un día de verano las morandas despertaron, como lo vienen haciendo todos los días. Se prepararon para comenzar la fotosíntesis, pero no encontraron mucho sol. De hecho, se comenzaron a enfriar. ¡Pero es verano!

¡Debe de ser culpa de esas fruandas! ¡Malditas irrespetuosas! ¡Qué se han creído!

Avanzaron sobre el valle anormalmente frío, calientes de furia. No encontraron ninguna fruanda en el valle. ESTABAN EN SU CORDILLERA. sin saber si era ya invierno cuando hace unos días hacía un calor sofocante propio del verano.

― Insistimos. No nos acercamos al valle. Mas bien vosotras lo habéis hecho. ¿O cómo explicáis este calor en nuestra cordillera?
― ¿Calor? Claro, como si un dragón de hielo se hubiese pasado por aquí. ¡Como es posible que hayáis violado la paz!
― Vosotras la habéis violado. Como si os gustase la paz. Hipócritas.

El clima era templado hasta ahora. Demasiado caliente para unas. Demasiado fría para las otras. La guerra fue inevitable. Usando el calor/frío crearon un clima insoportable para la otra.

Y bueno, el resto es historia. Hubo flores marchitas por doquier. Los pocos espacios no tomados por la ciudad se cubrieron de árboles y hierbajos. Las fruandas se confinaron alrededor de las cuevas de la cordillera blanca. Las morandas se extinguieron aquí y solo quedan en las colonias fuera del valle.

El valle comenzó a calentarse más y más por la actividad humana. La vegetación desapareció del valle y se confinó a la cordillera Blanca. La nieve comenzaba a desaparecer. Las fruandas estaban en problemas.

La salvación para ellas llegó con la repentina e inexplicable muerte de la ciudad. No quedaba nadie. Las calles estaban desiertas. Los edificios, vacíos

Poco a poco las plantas y los animales del valle comenzaron a repoblarlo, reviviendo la era dorada del valle. Solo que sin las morandas. Las fruandas dominaron el valle a placer sin sus némesis. Pero comenzaron a extrañarlas. Sobre la cordillera Roja se veían hermosas. Podría decirse que le daban su nombre.

Eso cambiará hoy. Por eso te traje al valle. Para devolver a las morandas a su casa. Todo el mundo las extraña. Ni las he plantado y los insectos ya se están acercando. Supongo que están diciendo: ¡Os extrañamos! ¡Bienvenidas!

El equilibrio de la naturaleza se basa en la complementariedad de opuestos. Por eso las fruandas extrañan a las morandas.

Por eso todos somos necesarios.


FIN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s